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Ordenamiento territorial

Ordenamiento territorial

 
 
 

El Plan Regional de Ordenamiento Territorial

El Plan Regional de Ordenamiento Territorial es producto de una planificación orientada a la acción, que busca armonizar los intereses sobre la ocupación del territorio, y que ha forjado la base de su sustentabilidad y aplicabilidad política, mediante un proceso profundamente participativo que busca generar un control social, el que, hasta ahora, ha funcionado. El sistema de objetivos que este plan persigue se pueden agrupar en dos grandes líneas, el resguardo y desarrollo de los potenciales productivos, y la protección (conservación y preservación) de la naturaleza; el supuesto empleado tras esta categorización es que a la escala de trabajo (más bien general, ya que es un trabajo que aunó visiones de nivel regional), con esas dos líneas de objetivos, se obtenía como consecuencia una importante contribución a la mejora de la calidad de vida de la población. El sistema planteado contiene objetivos generales de ordenamiento territorial que son propósitos transversales, de validez general e importancia equivalente, que entran en el proceso de ponderación y planificación territorial, y que deben ser consideradas por las autoridades y servicios públicos en sus planificaciones territoriales. Complementarios a los anteriores están los objetivos sectoriales, que se desprenden de la Estrategia de Desarrollo Regional y de las estrategias y planificaciones sectoriales. En el proceso de zonificación, los objetivos sectoriales se plasman en el territorio, sometiéndose a ponderación en el la participación ciudadana, como instancia de expresión de los intereses del sector público, privado y ciudadanía en general, así como de manejo de conflictos de intereses. De esta manera se derivan los objetivos zonificados, expresados como zonas específicas, caracterizando el territorio para el cuál han sido formulados, como intención declarada de desarrollar y/o proteger un potencial, o resolver problemas asociados. Es sobre las zonas delimitadas para estos objetivos, sobre las cuales se vincularán los instrumentos de fomento, como parte central de la gestión para dar vida a la Zonificación Regional.

 

Respecto de cuál es el énfasis que se le da a la protección ambiental y cómo se combina con los proyectos de inversión en la Región, como antes se dijo, una de las dos grandes líneas de objetivos del Plan es la protección de la naturaleza, y en esta línea se busca, por un lado, la protección del medio ambiente de manera integral, resguardando las áreas con importantes funciones ambientales, la biodiversidad, los ecosistemas y las especies, y por otro lado, velando porque el uso de los recursos naturales se realice mediante formas e intensidades de manejo que reduzcan o minimicen los impactos negativos. Esto que puede leerse como algo demasiado general, es precisamente uno de los objetivos generales de ordenamiento territorial, y que se "aterriza" en los sucesivos niveles, llegando a zonificar áreas como preferentes y prioritarias para la protección natural, tanto en el borde costero como en la fracción terrestre, incluyendo en esta definición de protección a la "conservación" y la "preservación". Así, de manera específica, el PROT busca el mantenimiento de los usos existentes y el desarrollo de los potenciales para diversos usos productivos considerando la sensibilidad de los componentes ambientales, la fragilidad de ambientes específicos y la necesidad de protección de áreas con alto grado de naturalidad o calidad del medio ambiente; así como la recuperación de sectores degradados. Y finalmente, como objetivos zonificados, encontramos:

 

-Zonas exclusivas y preferentes de preservación, que están destinadas a asegurar la mantención de las condiciones que hacen posible la evolución y el desarrollo de las especies y de los ecosistemas.

-Zonas prioritarias y preferentes de conservación, destinadas al uso y aprovechamiento racional o la reparación, según sea el caso, de los componentes del medio ambiente, con el objeto de asegurar su permanencia y capacidad de regeneración.


-Zonas prioritarias de protección por fragilidad ambiental y prioritarias de protección por fragilidad ambiental sujetas a estudio, en las cuales se restringen los usos extractivos que conlleven riesgos dada la vulnerabilidad de estas áreas y su gran influencia sobre la dinámica de las cuencas.

-Zonas preferentes de preservación sujetas a futuros estudios, que resguardan las áreas, permitiendo sólo actividades y medidas compatibles con los fines de preservación y localizadas en áreas con menor sensibilidad.

El proceso de elaboración del PROT fue eminentemente participativo, incorporando al sector público, sector privado y ciudadanía en general. El método de participación partió por definir los actores con intereses sobre el borde costero y que tuvieran representación de alcance regional, luego se realizó un proceso al interior del sector público que culminó con una propuesta que fue posteriormente presentada a representantes del sector privado y a la sociedad civil

 

Para la participación ciudadana del Plan se utilizó una metodología centrada en la conducción de procesos de discusión, intentando optimizar los logros obtenidos desde la perspectiva del tiempo empleado, de la calidad, durabilidad e impacto de los resultados/acuerdos generados. Esta secuencia metodológica se ha diseñado para generar acuerdos ciudadanos respecto de la ocupación del territorio, empleando como base del trabajo el manejo y la prevención de conflictos de intereses. Además, como respaldo, se han usado herramientas que permiten a los actores visualizar claramente las implicancias territoriales de sus decisiones. La metodología obedece a la "planificación enfocada a la acción", y toma como base el supuesto de que todos los sectores articulan sus intereses de manera calificada, adoptando este proceso la tarea de recabar y coordinar las planificaciones sectoriales, "no de construirlas". Los principios rectores son participación, rapidez y simpleza, y su integración es la que ha permitido obtener resultados en el corto plazo. Lo anterior, ya que la posibilidad de integrar a un gran número de actores y mantenerlos motivados a lo largo de todo el proceso ( participación ), pasa necesariamente por que éstos comprendan el trabajo a realizar ( simpleza ), y que puedan ver resultados en un horizonte cercano ( rapidez ). Así, al realizar este análisis participativo de los conflictos entre intereses, los actores sienten suyo el proceso y el producto, y por lo tanto lo reconocen como un elemento válido al momento de tomar decisiones y dirimir diferencias, generando el antes comentado, control social.

 

La implementación de estos objetivos ha debido llevarse a cabo por varios frentes, dado que al ser este un Plan integral, toca diferentes ámbitos que a su vez responden a dominios legales distintos. De esta forma, se ha debido abordar la implementación por tres frentes simultáneos. Para la vinculación con el quehacer del Consejo Regional, se ha creado un Reglamento Regional a partir de las facultades que le brinda la Ley Orgánica Constitucional de Gobierno y Administración Regional. Por otro lado, para el caso de la Zonificación del Uso del Borde Costero, se ha buscado su respaldo mediante una normativa de nivel nacional como es el Decreto Supremo N° 153 del Ministerio de Defensa Nacional, Subsecretaría de Marina del 20 de mayo de 2004, publicado en el Diario Oficial el 16 de mayo de 2005, y firmado por el Presidente de la República, la Ministra de Defensa Nacional y los Ministros del Interior, Economía, Fomento y Reconstrucción, Vivienda y Urbanismo, y Bienes Nacionales. Y finalmente, el tercer camino empleado para la implementación del Plan, y que es complementario a los anteriores y permanente en el tiempo es la Gestión, es decir el preocuparse cotidianamente que este instrumento sea empleado y que se avance día a día en pos de los objetivos planteados, para esto existen variadas instancias, dos de las más importantes son la Comisión Regional del Uso del Borde Costero y el Comité Regional de Ordenamiento Territorial, las cuales son mesas colegiadas en las cuales se discute y se toman acuerdos respecto de temas relativos al espacio regional.

 

El Plan Regional de Ordenamiento Territorial es un instrumento novedoso que hasta no existe en la legislación vigente y que ha trascendido los límites regionales sirviendo como ejemplo para las demás regiones, así por ejemplo, hoy en día las Comisiones Regionales del Uso del Borde Costero tienen como tarea obligatoria realizar sus zonificaciones regionales, además, el reglamento interno de funcionamiento de estas se ha modificado sobre la base de la experiencia regional.

 

Finalmente, es necesario recalcar que este proceso materializa el principio de involucrar tempranamente a los actores vinculados al desarrollo en los procesos de toma de decisión, avanzando así de manera significativa en procesos de descentralización en los cuales las regiones pueden ser protagonistas y articuladores de su propio desarrollo.